Las despedidas acostumbran a ser tristes y dolorosas, para mi no va a ser así. Me despido de los Sulfitos con alegría al mismo tiempo de “Rock and roll Heaven”, que os invito a escuchar.
¡Hoy se ha confirmado! Mi cuerpo no tolera los sulfitos en el vino, llevaba tiempo que lo podía intuir, cada vez cataba más y bebía menos. Me gusta disfrutar del vino y últimamente ya no era así, por eso hoy les digo adiós en voz alta recordando los buenos momentos que he vivido junto a ellos, aunque mi mirada y mis pasos van enfocados hacía otro camino.
Van dirigidos hacia los vinos que les llaman, erróneamente, imperfectos, esos vinos que no huelen a “chanelnumerocinco”, ni tampoco tienen la apariencia de un pelo brillante y engominado, ni de los que les falta el oxígeno porque la corbata les aprieta la nuez, ni tampoco esos vinos que se les pone crema para tapar las arrugas que la vida les ha regalado con la experiencia, ni tienen el tacto de las mejillas de una mujer cuando se nos habla de amor, pues son eso; Vinos Naturales; los que yo voy a poder disfrutar en una mesa con un buen plato y en buena compañía. Vinos que provienen de una buena cepa, mimada y cuidada al milímetro, donde el viticultor muestra su amor por ellas cada día que respira su oxígeno, donde está en simbiosis con su entorno y logra transmitirlo.
Sólo quiero mostrar mi opción personal y particular, que no significa sea la única y verdadera, mi cuerpo es quien ha hablado por mi. Sigo confiando en vinos que me han seducido y con los que sigo emocionándome para poder compartir con quienes si podéis consumir sulfitos!
Aprender a escuchar los mensajes de nuestro cuerpo nos hace conectar más con nosotros mismos y sin duda con los demás.
Los vinos naturales son llamados en el mundo natural “Rockandroll” os dejo con una buena manera de hablar de ellos. Prólogo Catalogo Cuvee 3000.
este vino natural lo podéis probar en L’Arrosseria de l’Andreu







